La gran apuesta de los mejores maquilladores y peluqueros del mundo pasa por convertiros en mujeres seductoras y llenas de personalidad que no temen incluir en su neceser tonos vibrantes, tanto para los ojos como para los labios. Ya no es válida la fórmula de que el acierto radica en destacar unos en detrimento de los otros
Os sentaréis a la mesa deslumbrando a los propios adornos navideños. Es tiempo de maquillar el ojo con mucho volumen y profundidad. Serán imprescindibles las sombras con un fuerte toque metálico, sea el color que sea. Y qué mejor que celebrar una noche inolvidable con un derroche de color. Ahora la sombra, en la que imperan los tonos burdeos, vino, cobre y oro, se dibuja generosamente incluso bastante por debajo de las pestañas inferiores.
Para conseguir un ojo más luminoso y sofisticado, hemos repasado con tonos crema o vainilla el interior del párpado inferior. Además, no podemos de olvidarnos de las pestañas postizas, sobre las que hemos de dar una máscara de pestañas potente y untuosa para completar un tándem perfecto.
Y para obtener una mirada aún más impactante, debemos de ser muy cuidadosos a la hora de definir las cejas: se llevan bien dibujadas y espesas para lo que recurrimos a varias pasadas de color camel que realizaremos con un pincel y que en muchos casos sirve para suavizar los rasgos de algunas mujeres.
Porque en esta temporada queremos más, siempre queremos más. El hecho de llevar unos ojos muy marcados no es ningún obstáculo para apostar por labios irresistibles, satinados, nunca mates, donde todos las tonalidades tienen cabida: desde el color vino al nude, pasando por rosas que favorecen sobre todo a las pieles claras. Habiendo realizado un perfilado suave, podemos aplicar un poco de gloss transparente en la parte central del labio para dar sensación de volumen y dibujar una boca apetecible. Y en el caso de los tonos más oscuros una pincelada más clara en el centro del labio creará un maravilloso efecto óptico de amplitud.
Sin embargo, el fondo de maquillaje es mucho más discreto que en otras ocasiones. Sobre la pasarela de firmas tan influyentes como Prada o Dior se apuesta por mujeres de cutis aterciopelado -que se consigue gracias a la aplicación de una base fluida- y más bien pálido aunque lleno de luz con un ligero rubor rosa en sus mejillas que no robe atención a ojos y boca, los grandes protagonistas de esta temporada.
Y el otro must de un look 10 es el cabello con mucho volumen que sale desde la nuca.
Pero eso sí, para este tipo de peinado es fundamental poner al día la salud de nuestro cabello. Una hidratación profunda, puntas saneadas e incluso un buen baño de color -que aporta un brillo natural estupendo- son algunos de los requisitos indispensables para decantarse por esta tendencia. Si por el contrario, el pelo no es de la suficiente calidad -bien por grosor, brillo, o agresión de agentes externos como el tinte o la permanente- la mejor solución es optar por una melena con grandes rizos ‘estratégicamente despeinados’ que dan un aspecto sofisticado a la vez que fresco y juvenil, mezcla de las heroínas del siglo XIX francés y de los personajes femeninos de Tim Burton.
¡Ya no hay excusa para no ser la reina de la fiestas!




